La nueva casa hermandad completa y recupera el antiguo convento del Valle recuperando la parcela histórica del siglo XV, «el nuevo claustro» nace con la idea de los CONTRAFUERTES de los templos góticos, elementos constructivos que definían los alzados laterales, eran elementos puros y verdaderos, cumplían su misión estructural y de ornato. Nuestros nuevos contrafuertes cumplirán su antigua misión estructural conformando el alzado que completará el antiguo convento, teniendo los mismos materiales de acabado de mortero de cal.
El paso del tiempo es un fenómeno irrepetible e irrecuperable, pero existe la necesidad de mostrar la autenticidad de los materiales, la vitalidad de los objetos que ya no sirven, la energía con la que se relacionan los elementos unos con otros y la necesidad de contacto inmediato entre ellos. Recuperar el espacio como se ideó en el siglo XV, la nueva relación espacial con el nuevo ESPACIO PÚBLICO que se genera, los jardines del Valle y el Santuario recupera un nuevo espacio para la estancia, la representatividad y múltiples posibilidades culturales.