Se realiza una actuación importante de conservación del espacio abovedado del Siglo XII y XVIII, actuando por encima de las bóvedas con una losa de cimentación de 20 cm apoyada en los muros originales sobre una cámara de protección y ventilación de las bóvedas. El resto de la edificación se reconstruye apoyado en los muros originales de la vivienda.
Por obligaciones de la normativa municipal se obliga a la reconstrucción primitiva del XIX de la fachada, pero se realiza un zócalo que unifica las ventanas de la planta baja y el sótano.
Se realiza una nueva distribución para tres viviendas, un dúplex en planta baja y el sótano del siglo XII, una vivienda en planta primera y un dúplex en planta segunda y cubierta con vistas a la Giralda y a la imponente Iglesia de San Bartolomé.