Pretendemos que el muro interno del patio de los Naranjos del convento de las freylas se presente a este nuevo espacio urbano y que éste se PLIEGUE y conforme un nuevo lugar para la ciudad de Mérida y que organice todas las construcciones existentes y paliar el efecto importante de la medianera del edificio colindante de cuatro plantas de altura
En una nueva relación espacial, la rehabilitación del convento en Fundación recupera un nuevo espacio para la estancia, la representatividad y posibilidades culturales futuras para la ciudad de Mérida.
El convento-Fundación se organiza en dos piezas claramente identificadas: una unidad de alojamiento y otra destinada a las funciones docente y creativa. La primera corresponde con la nave lateral occidental de la torre y la otra con la parte sur del Huerto-Jardín, que se recupera para las estancias de hostelería. Estas dos unidades se organizan a través de una pieza NEXO que es la galería arcada del patio de los Naranjos.