Se trata de una parcela alargada y estrecha con dos frentes a calle, de manera que la normativa municipal obligaba a un retranqueo mayor en ambos frentes y con las limitaciones impuestas por un acuerdo interno de los propietarios de las dos parcelas de implantación en el solar.
Con esta premisa de situación en la parcela y la insistencia de la propiedad a realizar una vivienda lo mas privativa posible e independiente tanto en uso como en vistas con respecto a su vecino, se decide que la implantación de la vivienda sea a lo largo de la parcela y no como normalmente se colocaría una edificación en el lado ancho del solar.
Se plantea la edificación a manera de “IL PECILE” en villa Adriano, un gran muro blanco que recorre el solar y administra los diferentes usos de la vivienda. Siendo un muro alargado y de crujía estrecha.
Este muro o “Pecile” divide la parcela en dos zonas, la zona ajardinada con verde a lo largo de toda la parcela y nuestra edificación.
El “Pecile” se plantea como un gran muro ciego blanco, con un vacío en él que crea el espacio de estar a la zona verde y a éste dan los espacios “públicos” de la vivienda.
Los elementos de encuentros con el Pecile se ejecuta con 3 grandes cajas acristaladas que corresponde con el espacio del estar a doble altura, la galería de acceso a las habitaciones superiores y una gran “lámpara” exterior que ilumina el jardín y la piscina de noche.